EN UNA PENA

Jesús mío, te estoy llamando, ten misericordia de mí.
Te amo.
Madre mía, muestra que eres mi Madre.

Jesús mío, te ofrezco mi alma, mi vida, mi corazón en prueba del amor que te profeso.
Dame amor, para que con él te ame según tu deseo.
Jesús mío, aquí estoy dispuesta a recibir todo, absolutamente todo lo que quieras enviarme.
No obstante, quiero ofrecerme como víctima por tu amor.
Ojalá que con mis sufrimientos pudiera repara las injurias que se reciben constantemente en el Sacramento del altar.

Soy tuya porque Tú eres mi creador y mi Padre
y porque a Ti me he consagrado.
Haz de mí, Señor, lo que mejor te plazca, que todo lo recibiré gustosa, porque viene de tus santas manos.

 
 
PARA PEDIR POR LAS VOCACIONES

Oh Dios Todopoderoso, que me has dado un corazón maternal para modelar el alma de mi hijo.

He aquí que tu bondad parece escogerlo para ser un día tu sacerdote. Ante esta inmensa gracia de la cual nunca seremos dignos, yo, su madre, te vengo a orar: si verdaderamente lo llamas al sacerdocio, que responda generosamente como en otro tiempo el pequeño Samuel: "Heme aquí, Señor".

Que te dé su inteligencia para que se impregne de tus santas verdades. Que te dé su alma para que estampes en ella la imagen de Jesús Sacerdote. Que te dé su corazón para que imprimas en él los sentimientos del Buen Pastor. Que reconozca las exigencias de tu llamamiento y dirija todos sus esfuerzos hacia la íntegra formación sacerdotal. Que te dé su vida entera y cumpla con todas sus fuerzas la augusta misión que le confiarás mañana.

Y si no le hubieras elegido, que él y los suyos sepamos acatar con lealtad y sin respetos humanos tus amorosos designios. Guárdalo de la sombra del mal y presérvalo del desánimo y de toda debilidad. Que sea muy tuyo. Que llegue a ser santo en la sublimidad de la vida religiosa, o en las filas del apostolado seglar. Te lo ofrezco, Dios mío, a Ti que eres el Señor absoluto y el único Maestro.

Te lo consagro como lo más precioso y querido que tengo. Te ofrezco los trabajos de este día y los de todos los días de mi vida para que él consagre la suya a tu Santo Servicio.

Así sea.

AL RECIBIR A CRISTO EN LA COMUNIÓN

Jesús mío, te amo; ten misericordia de mi,
no permitas que te ofenda más.
Jesús mío, tus llagas son mis méritos,
tu sangre mi fortaleza,
tu pasión y tu cruz mi salvación.

Audio: Oración antes de acostarse
ANTES DE ACOSTARSE

Quédate con nosotros, Señor, esta noche.
Quédate para alabar, bendecir y dar gracias a mi Padre celestial mientras dormimos, para hacer que baje del cielo tu misericordia sobre el mundo, para socorrer a las almas santas del purgatorio en su prolongada noche de sufrimientos y penas.

Quédate con nosotros, para aplacar la justa ira de Dios en nuestras populosas ciudades, que con su densísima nube de vicios y crímenes claman venganza al cielo.

Quédate con nosotros, para guardar a los inocentes, para sostener a los tentados, para levantar a los caídos, para subyugar el poder del demonio.

Quédate con los enfermos, con los agonizantes, quédate con los millones de almas que serán presentadas ante Ti para ser juzgadas.

¡Oh buen Pastor!, quédate con tus ovejas,
quédate con los que te estamos llamando y haz que te amemos sin cesar. Así sea.

 
Su vida Favores recibidos Inicio